lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Está cambiando el servicio de Apple? (a peor)

Algo me da a mi en la nariz de que Apple está cambiando ligeramente. Y siento decir que a peor. Algunos dirán que es cosa de que ya no está Jobs. No voy a entrar en eso. Simplemente me baso en una experiencia que he tenido y que, creo que no me equivoco si digo que hace unos años sería imposible que hubiera pasado.
Al poco tiempo de que saliera al mercado el iPhone 5, intenté comprar uno a través de una tienda Apple (si, ya lo sé, soy un cachondo, las existencias estaban más que agotadas). Una de las empleadas me explicó, de forma muy atenta, que no había posibilidad para comprarlo y que el procedimiento era el siguiente:
- Entra en la web.
- Realiza la reserva.
- Automáticamente entras en un sorteo.
- Si eres uno de los agraciados, podrás pasar a recoger (y pagar) el terminal por la tienda cuando te indiquen.
En ese momento pensé para mis adentros: "En los tiempos que corren, no creo que mucha gente pueda comprar un teléfono que cuesta 670 € en su versión más barata, seguro que dos o tres días, me toca uno".
Craso error: hasta siete días participé y jamás me tocó nada.
Hasta ahora, creo que no hay nada que reprochar a la gente de Apple. Me habían dejado muy claras las reglas del juego.
Ahora viene mi queja: durante siete días consecutivos rellené el cuestionario que la web de Apple me ofrecía, dejando mi nombre, teléfono y correo electrónico. Los siete días recibí la misma contestación: NINGUNA. Según la web "Si no te contestamos, es que no te ha tocado". Hoy en día, ¿es tan difícil hacerte llegar un correo en el que diga "Lo siento, no has ganado, sigue intentándolo"?
¿Puede Apple, la compañía que presume de ofrecer la mejor atención al cliente del mundo, ignorar a un cliente que, día tras día, intenta comprar su producto?
Sinceramente, a mi esto me parece un fallo muy gordo y que, años atrás, jamás habría pasado.
¿Qué os parece a vosotros?

miércoles, 10 de octubre de 2012

Mil millones de amigos

El pasado 4 de octubre, Facebook anunció que alcanzaba la escalofriante cifra de mil millones de usuarios. Ahora os propongo un reto: entrad en vuestro perfil, echad un vistazo a la página donde pone vuestros amigos y contad a los que realmente conocéis.
El otro día, me dio por hacer limpieza en mi página personal y me llevé una grata sorpresa. Había más de veinte personas que no sabía de qué los conocía ni tenía la más remota idea de por qué un día le había dado a aceptar esa invitación.
Al momento, decidí abrir una investigación al respecto. Mi idea era borrarlos, pero no sin antes confirmar al 100%, no sea que alguno se me vaya a enfadar. Cual fue mi sorpresa cuando llegué a uno de ellos cuyo nombre me sonaba mucho. "Yo, a este tío, le conozco de algo", pensé.
Y, efectivamente, así era. Resulta que ese tío era un perfil fake creado por mi mismo. Esto me lleva a la segunda conclusión de la que quería hablar hoy: ¿Cuántos de los mil millones de amigos que tiene Facebook son personas reales? Ahora Facebook dice que van a empezar a borrar esos perfiles falsos. Que tengan mucha suerte, porque el trabajo no es sencillo.

miércoles, 18 de enero de 2012

¿Para qué dices que me convocas?

Como profesional de la comunicación y de los eventos que soy, siempre he pensado que la mejor forma de realizar una convocatoria (por no decir la única) es tener algo relevante que contar, y avisar a los periodistas de qué es lo que se van a encontrar cuando lleguen a nuestro evento.
Sin embargo, de unos años a esta parte voy a tener que comerme mis palabras. Cada vez más, las grandes empresas, sobre todo las relacionadas con tecnología, realizan convocatorias muy numerosas a las que los periodistas acuden en masa sin saber qué tipo de información van a recibir.
Hoy mismo, sin ir más lejos, Facebook ha convocado una rueda de prensa con un comunicado que únicamente indicaba la hora, el sitio y que los invitados iban a disfrutar de unos aperitivos. Para mañana, Apple ha hecho exactamente lo mismo.
Desde luego, el trabajo es impecable: además de la repercusión obtenida a posteriori de la rueda de prensa, estas grandes compañías obtienen una repercusión previa aún mayor, basada únicamente en rumores y porras. De hecho, está claro que hay algún tipo de filtración por parte de la compañía, puesto que los rumores comienzan a acertar gradualmente según se acerca la fecha del evento.
Sin duda, el hecho de haber convertido la propia rueda de prensa en una noticia es más que meritorio por parte de los departamentos de relaciones públicas de estas compañías. Ahora surgen algunas preguntas: ¿cómo llegas a conseguir algo así? si lo aplicamos a otro tipo de empresas menos aspiracionales, ¿funcionaría?, y sobre todo, ¿deben los periodistas darle tanta bola a una noticia que todavía no ha sido noticia? Ahí lo dejo...