jueves, 24 de febrero de 2011

WhatsApp, men? (Qué hay de nuevo, viejo?)

Está claro. La tecnología es igual que la moda: cíclica. Resulta que ahora nadie es capaz de vivir sin WhatsApp. Prácticamente, la primera aplicación que la gente se instala cuando se hace con un smartphone es el famoso cliente de mensajería. Nokia ha basado su última campaña de publicidad en que la aplicación ya está disponible en su OVI Tienda. Pero, realmente, ¿qué tiene esto de nuevo?

El MSN, el Yahoo messenger o el Skype  llevan funcionando toda la vida. Sin embargo, el que se ha llevado el gato al agua en los móviles ha sido WhatsApp. ¿La razón? Nadie la sabe muy bien. Parece ser que el origen principal ha sido el boca a boca, pero no alcanzo a entender por qué eso no ha pasado con el resto de aplicaciones. Supongo que se tratará de una moda, pero está claro que, hoy en día, si no tienes instalado el famoso iconito verde, eres,  como dice un amigo mío, un "obsoleto". Así que, señores de Samsung... ¡Desarrollen WhatsApp para Bada, por favor!

lunes, 21 de febrero de 2011

Esperanza Aguirre y las nuevas tecnologías

Leo en la prensa la triste noticia sobre Esperanza Aguirre, a quien deseo una pronta recuperación, y me viene a la cabeza la anécdota que alguien me contaba no hace mucho tiempo:

En una inauguración de esas que la señora Aguirre acostumbra a hacer un día sí y otro también, la presidenta de la Comunidad de Madrid se presentó con un flamante iPad bajo el brazo. No es algo que extrañe, ya que cada vez se puede ver a más miembros del Partido Popular con el preciado gadget en las manos (Mariano Rajoy es otro que acostumbra a aparecer con él en los medios de comunciación). El caso es que, al llegar al atril, doña Esperanza abrió la funda oficial de Apple y, como por arte de magia aparecieron una serie de hojas de papel, donde tenía escrito su discurso. Conclusión: el iPad es una preciosa carpeta para llevar papeles dentro de él. ¿Para qué utilizará entonces la tableta la presidenta? ¿Como espejo?

Esto sigue demostrando que la tecnología, más que nunca, nos facilita la vida, pero que mucha gente sigue prefiriendo utilizarla por orden y mandato de sus asesores de imagen para conseguir un puñado de votos.